Miramos el conjunto
Emisiones, luces, frenos, dirección, suspensión y neumáticos se revisan como partes de un mismo vehículo, no como problemas aislados.
Si te toca pasar la ITV y quieres saber cómo está el coche antes de ir, revisamos los puntos que suelen generar dudas: emisiones, luces, frenos, dirección, suspensión y neumáticos. Con una revisión Pre-ITV en Alicante puedes detectar fallos visibles y decidir qué conviene resolver antes de la inspección.
No damos por hecho que todo necesite cambiarse. Comprobamos el vehículo, escuchamos lo que has notado y te explicamos qué está correcto, qué merece atención y qué reparación tendría sentido. La inspección oficial mantiene siempre su propio criterio.
La idea no es cambiar piezas por prevención, sino comprobar los sistemas que influyen en la inspección y explicarte el estado real del vehículo con palabras claras.
Emisiones, luces, frenos, dirección, suspensión y neumáticos se revisan como partes de un mismo vehículo, no como problemas aislados.
Si encontramos desgaste, un testigo o una holgura, te contamos qué significa y qué comprobación adicional tendría sentido.
La ITV aplica sus propios criterios. Nosotros te ayudamos a llegar sabiendo qué está correcto y qué conviene resolver antes.
No necesitas saber qué pieza falla. Lo más útil es contarnos qué hace el coche, desde cuándo ocurre y si el síntoma aparece siempre o solo en determinadas situaciones.
Puedes entrar directamente en cada apartado o recorrer la página para entender qué comprobamos y por qué puede influir en la inspección.
Cada apartado se revisa de acuerdo con lo que vemos y con los síntomas que nos cuentes. Si un punto necesita una comprobación más profunda, te explicamos por qué antes de plantear una reparación.
La revisión previa reúne en una sola visita los puntos que más preocupan antes de pasar la inspección. Comprobamos el funcionamiento visible del vehículo, escuchamos ruidos o síntomas y buscamos defectos evidentes que convenga atender con margen.
No sustituye la ITV ni permite garantizar el resultado, porque la decisión final corresponde a la estación. Su utilidad está en ayudarte a conocer el estado del coche, evitar llegar sin información y organizar cualquier reparación sin improvisar el último día.

Un testigo encendido, humo fuera de lo habitual, pérdida de fuerza o un olor intenso pueden indicar que la combustión o el sistema de escape necesitan atención. Revisamos las señales disponibles y el funcionamiento general antes de sacar conclusiones.
Si aparece una avería registrada, la lectura electrónica ayuda a orientar el trabajo, aunque un código por sí solo no identifica siempre la pieza responsable. Cuando el problema está relacionado con catalizador, EGR, filtro de partículas o sensores, podemos enlazar la revisión con escape y emisiones o con diagnosis electrónica.

Las luces permiten ver y ser visto, pero también comunican frenadas, giros y maniobras al resto de conductores. Comprobamos el funcionamiento de los principales puntos de iluminación y señalización, además de observar daños, humedad o un haz claramente desajustado.
Una bombilla fundida puede ser sencilla de resolver, mientras que un parpadeo o un fallo intermitente puede venir de un conector, un portalámparas, cableado o electrónica. Si el problema no se limita a la lámpara, te explicamos qué revisión eléctrica necesita.

Si el coche hace ruido al frenar, vibra, se desvía o el pedal ha cambiado de tacto, conviene revisar la causa antes de acudir a la inspección. Observamos el desgaste visible, posibles fugas, latiguillos, discos, pastillas y el funcionamiento general del freno de estacionamiento cuando se puede comprobar.
No todos los ruidos significan la misma avería. Por eso valoramos el conjunto y, si hace falta una intervención específica, te orientamos hacia el servicio de frenos, ABS y seguridad con una explicación clara de lo encontrado.

La dirección debe responder de forma previsible, sin holguras excesivas, ruidos extraños ni cambios repentinos de asistencia. Revisamos el tacto del volante y los elementos visibles que pueden explicar una desviación, un golpe al girar o una sensación de imprecisión.
Terminales, axiales, rótulas, cremallera y asistencia pueden producir síntomas parecidos. Si encontramos juego o una avería más concreta, podemos ampliar la revisión dentro del servicio de suspensión y dirección.

Una suspensión en buen estado ayuda a mantener las ruedas apoyadas y el coche estable. Golpes en baches, rebotes, balanceo, pérdida de altura o fugas en los amortiguadores son señales que merece la pena revisar antes de la ITV.
Comprobamos amortiguadores, muelles y elementos visibles de unión, además de buscar holguras o daños que puedan explicar el comportamiento. Si el desgaste requiere una intervención, te contamos qué pieza está afectada y cómo se relaciona con el resto del conjunto.

Los neumáticos se revisan por dibujo, desgaste, daños, grietas, bultos y estado general. También comprobamos la presión y comparamos las cuatro ruedas para detectar un desgaste desigual que pueda estar avisando de un problema de alineación o suspensión.
Si una rueda pierde aire, está deformada o presenta un daño importante, te explicamos si conviene reparar o sustituir. Para montaje, equilibrado o cambio puedes consultar el servicio de neumáticos y alineado.

Seguimos un orden sencillo para que sepas qué hemos comprobado y puedas decidir con margen antes de acudir a la estación ITV.
Anotamos cuándo te toca la inspección, los avisos del cuadro y cualquier cambio que hayas notado al conducir.
Comprobamos emisiones, luces, frenos, dirección, suspensión y neumáticos con una visión de conjunto.
Separamos lo que está correcto de aquello que conviene revisar o reparar, evitando palabras técnicas innecesarias.
Si hace falta intervenir, te contamos las opciones antes de hacer nada y verificamos después el punto reparado.
Un poco de margen ayuda a evitar prisas y permite revisar cualquier aviso sin convertir la fecha de la inspección en una carrera de última hora.
Solicita la revisión con margen, sobre todo si hay un testigo encendido, ruidos, pérdida de presión o un defecto anotado en una inspección anterior.
Comprueba que las luces funcionen y observa presión, cortes o bultos. Si algo te genera dudas, cuéntanoslo al pedir la revisión.
El documento nos permite revisar exactamente los defectos indicados y evita perder tiempo buscando un problema diferente al señalado.
Una Pre-ITV puede señalar un síntoma, pero cada reparación debe abordarse en su área. Estos enlaces te llevan a las páginas donde explicamos cada sistema con más detalle.
Estas respuestas aclaran qué puede aportar una revisión previa y qué ocurre cuando el coche ya presenta un aviso o un defecto anotado.
No. La decisión corresponde a la estación ITV y a sus comprobaciones. La revisión previa sirve para detectar fallos visibles o síntomas que conviene resolver antes de acudir, pero no sustituye la inspección oficial ni permite prometer un resultado.
Lo más práctico es hacerla con margen suficiente para poder valorar cualquier reparación sin prisas. También conviene pedirla antes si aparece un testigo, notas un ruido, el coche frena distinto o los neumáticos muestran desgaste irregular.
Conviene diagnosticar la causa antes de ir. Un testigo puede estar relacionado con sensores, encendido, inyección, escape o sistemas anticontaminación. Leer el fallo es solo el primer paso; después hay que comprobar qué lo está provocando.
Sí. Comprobamos el funcionamiento de las luces principales, posición, freno, intermitentes, antiniebla y matrícula, además de observar daños, humedad o un haz claramente desajustado cuando se aprecia durante la revisión.
Sí. Revisamos el estado visible y el comportamiento de esos sistemas para detectar desgaste, holguras, fugas, ruidos, pérdida de presión o daños que merezcan atención antes de la inspección.
Trae el informe de la inspección para revisar los defectos anotados uno por uno. Así podemos centrarnos en lo que se ha señalado, comprobar la causa y explicarte qué intervención necesita cada punto.
Cuéntanos cuándo tienes la inspección y si has notado algún aviso, ruido o cambio. Revisaremos los puntos clave y te explicaremos el resultado sin prometer lo que depende de la estación ITV.